Ahora mi perro parece estar más protector conmigo/mi bebé ¿es bueno?
Ahora mi perro parece estar más protector conmigo/mi bebé ¿es bueno?

He oído muchas veces…


“Desde que estoy embarazada, mi perro me protege cuando salimos, no deja que otros perros/ personas se me acerquen”

o

“Desde que nació mi bebé, mi perro le protege mucho. Se acuesta a su lado, gruñe cuando alguien nuevo se acerca y ladra cuando llegan personas a la casa”

 

Y no voy a decir que no sea así o que no está protegiendo, aunque es probable que no (pero eso ya te lo explico más adelante), pero lo que más me preocupa cuando oigo eso, es que lo digan como si fuera una misión cumplida.


Si estás aquí, seguramente lo has vivido y puede que hayas dicho o pensado alguna de las frases de más arriba. Y la idea de este artículo es que tengas la información para analizar la situación de forma más objetiva y puedas ver lo que puede estar pasando en tu perro detrás de ese comportamiento.

 

 

¿QUÉ PUEDE ESTAR PASANDO?

Lo primero es SÍ… tu perro sí puede estar protegiéndote a ti o a tu bebé, pero que lo haga está lejos de ser algo que debemos romantizar y promover.


Si tu perro empezó a proteger puede ser porque, con tus cambios físicos (que estés más limitada), hormonales (que cambian tu olor y le puede llamar la atención) y/o emocionales (nerviosismo, tristeza, preocupación, etc.), tu perro puede sentirte más vulnerable o entender rápidamente que el bebé es parte del núcleo familiar y sentirle también más vulnerable y por lo tanto, estar más alerta y querer protegerles.

Pero piensa que el estar alerta es sinónimo de estar bajo estrés, con niveles de cortisol altos y esto le afecta tanto a nivel físico como emocional, sobre todo si es sostenido en el tiempo. Creo que, al menos las personas que lean esto, estarán de acuerdo con que su perro no está en su vida con el trabajo y la función de protegerle.

 

Sólo pensar que tu perro sienta que cada persona o perro que se acerca es una amenaza ya es desgastante, ¡imagínate vivir así! 


Podría también pasar que le has reforzado el comportamiento e incluso, puede que de manera inconsciente. Simplemente, si cada vez que se acerca a tu bebé o a ti, le premias de alguna forma (comida, atención, caricias, palabras) va a tender a repetirlo.

Otra opción, que es la más probable según mi experiencia y en la que más me quiero enfocar, es que tu perro esté viviendo un pico de estrés porque un bebé o niñ@ en casa (y todo lo que implica) es una fuente muy grande de estrés para tu perro. 

Y si está teniendo ese pico de estrés sin herramientas que le ayuden a gestionarlo, se va a ir acumulando y haciendo estragos.


“El estrés crónico en perros, como en humanos, no solo se manifiesta en cambios conductuales, como inquietud, ladridos o comportamientos repetitivos, sino que también tiene consecuencias fisiológicas reales, como desequilibrio hormonal, baja inmunidad y alteraciones digestivas o dermatológicas” (T.Hernán, Creciendo entre perros, p.169)


Como bien sabemos, porque toda persona adulta lo ha vivido en algún momento, el estrés y más cuando es acumulado, disminuye los niveles de tolerancia y puede hacer reaccionar mal y sin filtro mucho más rápido y fácil.

Igual pasa en los perros.

Entonces, esa llamada al timbre, ese encuentro con otro perro, ese acercamiento de una persona desconocida, se vuelve una situación que no logra manejar y termina reaccionando con ladridos, gruñidos o incluso mordeduras. 


Sin el manejo adecuado, se sigue acumulando y puede empezar también a afectar la seguridad y la tranquilidad en la convivencia en tu casa.


Si tu perro tuvo un cambio en su comportamiento desde tu embarazo o nacimiento de tu hij@ y ahora lo sientes protector, no es algo lindo y tierno.

En realidad, es muy probablemente, un grito de ayuda que por su bienestar y el de tu familia, es importante atender.

 

¿QUÉ NO TE RECOMIENDO HACER?

Corto y contundente: 

No fomentes el comportamiento. Ya con la información que te di en este artículo, creo que lo justifico lo suficiente.

No ignores o esperes a que pase y se acostumbre con el tiempo. El tiempo probablemente lo que hará es empeorar la situación, el estrés se va a acumular más generando más estragos físicos, emocionales y comportamentales y esos comportamientos se van a ir afianzando y arraigando cada vez más.

 

¿QUÉ SÍ TE RECOMIENDO HACER?

  • Ayúdale a reducir el estrés: 
    • Momentos de calidad a solas así sean solo unos minutos de caricias suaves, tranquilas y conscientes, cruzándose miradas suaves y cargadas de cariño (estas miradas se han demostrado que liberan oxitocina tanto en la persona como en el perro, así que sí… es en serio).

    • Paseo de conexión donde realmente disfrutan el paseo con tu perro, le das todo el tiempo que necesite para olfatear, interactuar con perros/personas o mirar al horizonte si así lo quiere (y te prometo que no va a ser beneficioso SOLO para tu perro). No es que lo hagas todos los días así, entiendo que la mayoría de veces sea inviable, sobre todo durante el embarazo o con bebé recién nacid@, pero tenlo en tu lista de pendientes para la semana.

    • Roer, masticar, lamer y olfatear está demostrado que ayudan a regular estrés. Así que entrégale una ayuda para poder hacerlo (palos especiales para perros, tendones o tráqueas para masticar, untarle un poco de yogurt sin azúcar ni sabor en una Lickimat o una superficie que pueda lamer, esconderle unos premios por casa o entre una manta vieja para que lo encuentre olfateando, etc.). Estas son ayudas que le van a aportar mucho beneficio a tu perro con poco costo en dinero y en tiempo, entonces no hay excusa.

  • Busca un espacio y momentos donde tu perro pueda descansar tranquilo y sin que nadie le moleste, reduciendo al máximo el ajetreo de la gente y el ruido. Con el embarazo y con un(a) recién nacid@ sabes que se te va a disminuir la calidad del sueño, pero pocas veces pensamos en que también afecta a tu perro que además, debería dormir más horas al día que tú. 
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